Cadena de frío alimentaria

Del campo a la mesa: aislantes de poliuretano en la cadena de frío alimentaria

Una cadena de frío alimentaria es una cadena de suministro en la que la temperatura está controlada y que permite retrasar la fecha de caducidad de los productos alimenticios. Comienza en los centros de producción de alimentos y termina en las neveras domésticas.

La espuma aislante de poliuretano participa en todas las fases del proceso, desde el aislamiento de establos, pasando por la distribución de contenedores refrigerados en cámaras frigoríficas, el almacenado en supermercados hasta su destino final en las neveras, congeladores o neveras portátiles de uso doméstico.

La espuma de poliuretano no sólo es un material versátil con características beneficiosas como la resistencia, sino que también ofrece una combinación única de ligereza y estructura de célula cerrada con gas aislante encapsulado. Esta es una de las razones principales que le dotan de una relación muy favorable entre aislamiento y grosor, ya que ahorra espacio y material y alcanza la cantidad de aislamiento necesaria. Gracias a estas ventajas, los poliuretanos se han convertido en el material aislante y el elemento constructivo de preferencia en muchos segmentos de la cadena de alimentos, llegando a alcanzar el 100% en algunos de ellos.

  • Agriculture Food Production
  • Cold Stores and Food Processing Building Application
  • Food Transport and Distribution
  • Cold Rooms and Display Cabinets
  • Domestic Refrigerators and Freezers

Agricultura/Producción de alimentos

Los poliuretanos se emplean con profusión en el aislamiento de edificios dedicados a la cría de ganado aviar. En climas fríos mantiene las temperaturas altas para ayudar a los polluelos a resistir contra los elementos, mientras que en climas cálidos mantiene una atmósfera fresca que promueve el crecimiento. Los barcos pesqueros deben alejarse cada vez más de sus puertos hasta los caladeros en los que trabajan y los contenedores de poliuretano aislante mantienen las capturas frescas hasta que llegan a puerto.

Aplicaciones en cámaras frigoríficas y centros de procesado de alimentos

Las verduras, la fruta, la mantequilla, la leche y distintos tipos de carnes frescas pueden almacenarse en almacenes refrigerados o cámaras frigoríficas antes de distribuirse a tiendas o restaurantes. Estas instalaciones son esenciales para mantener el suministro de productos frescos durante todo el año. Las cámaras frigoríficas se construyen prácticamente por completo con paneles sándwich de poliuretano recubierto de acero. El centro de poliuretano de los paneles puede poseer 200 milímetros de grosor para mantener las bajas temperaturas y reducir al mínimo el consumo de energía. Gracias a sus propiedades térmicas excelentes, los paneles de poliuretano empleados en almacenes frigoríficos y otras instalaciones de frío ofrecen entornos donde la temperatura está controlada. Se pueden emplear paneles de distintos grosores en función de la temperatura que se desee mantener.

Transporte y distribución de alimentos

La economía global actual precisa un transporte de alimentos a larga distancia por mar, ferrocarril, carretera e incluso aire. Los contenedores (a menudo denominados cargas refrigeradas) y los camiones utilizados deben ser fuertes y soportar condiciones arduas, lograr una eficiencia energética adecuada y poseer un aislante de gran efectividad debido a la limitación de espacio que suele haber en prácticamente todo el proceso. Las dimensiones están reguladas y los palés se ajustan a la perfección a ellas. El poliuretano es el material más utilizado no sólo porque garantiza al aislamiento, sino también porque refuerza la estructura del contenedor y prolonga su vida útil. Los contenedores de poliuretano mantienen mejor las temperaturas de las mercancías durante más tiempo, incluso en condiciones meteorológicas extremas. Es el material de referencia para mantener las mercancías entre 2°C y 8°C en condiciones de transporte arduas. La elevada resistencia térmica del poliuretano no es comparable a la de otras espumas.

Cámaras frigoríficas y mostradores refrigerados

Las cámaras frigoríficas se utilizan en tiendas de gran tamaño y supermercados para almacenar productos frescos y congelados durante los días anteriores a su venta. Estas cámaras suelen construirse casi siempre con paneles sándwich de poliuretano y están diseñadas para aprovechar al máximo el espacio y reducir al mínimo su consumo de energía. Los supermercados también cuentan con mostradores refrigerados para la exposición de los alimentos. Estos pueden funcionar como neveras (+4°C) o congeladores (-18°C). Los mostradores refrigerados están aislados mediante espuma de poliuretano expandida de alta densidad y célula cerrada que ofrece un elevado factor de aislamiento. Incluso las puertas poseen una película especial entre las capas de vidrio para conservar el frío en el interior y mantener el calor en el exterior. El consumo energético de los equipos de refrigeración supone una media de entre el 35% y el 50% del total de energía consumida de un supermercado, y por tanto el poliuretano aislante puede reducir considerablemente dicho consumo y la factura energética.

Neveras y congeladores domésticos

Las neveras y los congeladores domésticos son una parte común y de gran valor de la cadena de frío alimentaria. La espuma de poliuretano se utiliza en neveras y congeladores domésticos como aislante indispensable para la conservación de alimentos a baja temperatura. La gran capacidad aislante de los poliuretanos permite aprovechar al máximo el volumen interno del aparato y reduce su consumo de energía.