Responsabilidad medioambiental

Los poliuretanos proceden del petróleo, un recurso limitado. Sin embargo, las propiedades de los poliuretanos contribuyen a la conservación de gran cantidad de recursos y al mismo tiempo protegen una calidad de vida cada vez más exigente.

En lo relativo al medio ambiente, los poliuretanos ayudan a combatir el cambio climático de distintas maneras:

  • Como aislantes efectivos mejoran la eficiencia energética de los edificios, reduciendo así la calefacción y refrigeración necesarias para mantenerlos a una temperatura adecuada y las emisiones de carbono relacionadas.
  • Garantizan no sólo la comodidad y seguridad de los vehículos, sino también una mejor eficiencia en el consumo de combustible debido a su ligereza en comparación con otros materiales alternativos.

La industria de los poliuretanos trabaja constantemente para prolongar la durabilidad de sus productos y alcanzar una mayor sostenibilidad. Los proyectos en marcha demuestran que los programas de valorización reducen la cantidad de poliuretanos que van a parar a vertederos. De hecho, cada año se reciclan más de 250.000 toneladas de poliuretanos procedentes de fuentes europeas. Además, el empleo de residuos de poliuretano en la generación de energía, mediante la incineración de residuos sólidos, reduce la dependencia de los combustibles fósiles.

Consulte estudios prácticos de interés sobre los poliuretanos y su desarrollo.

Hoy en día el 45% de los combustibles fósiles se utiliza para calentar y enfriar el interior de edificios y hogares. Mediante el empleo de materiales aislantes se pueden lograr importantes ahorros energéticos. De este modo se consigue una reducción sustancial de las emisiones de CO2, uno de los principales responsables del cambio climático.

Las neveras domésticas que emplean poliuretano como aislante aumentaron su eficiencia energética hasta en un 37% durante la década anterior a 2002. La mejora del diseño ecológico de los electrodomésticos mediante la inclusión de poliuretanos permite seguir disfrutando de las comodidades del estilo de vida moderno de manera eficiente en relación al consumo energético. Estos ahorros energéticos reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y suponen una contribución importante para frenar el calentamiento global. Además, la mejora de los sistemas de refrigeración evita que los alimentos, otro recurso valioso y en ocasiones escaso, se echen a perder demasiado rápido.

Cada vez más fabricantes de automóviles emplean poliuretanos para aligerar el peso de sus productos. Con una densidad de entre 30 y 50 kg/m3, las espumas de poliuretano se fabrican con una cantidad mínima de materias primas y poseen una gran resistencia y durabilidad. La pérdida de peso resultante genera ahorros sustanciales en el consumo de combustible y en las emisiones de CO2 sin que se resienta la calidad.