Historia

Los poliuretanos fueron inventados en la década de 1930 por el Dr. Otto Bayer (1902-1982). Existen distintos tipos de poliuretanos que presentan grandes diferencias en cuanto a apariencia y tacto. Se utilizan en una amplia gama de productos, desde recubrimientos y adhesivos a suelas para calzado, colchones y aislante en forma de espuma. No obstante, la química de cada uno de ellos es básicamente la misma.

El empleo generalizado de los poliuretanos se produjo durante la Segunda Guerra Mundial como sustituto del caucho, caro y difícil de obtener en aquella época. Durante esta guerra se desarrollaron otras aplicaciones para los poliuretanos, sobre todo en lo referente a recubrimientos de todo tipo: desde acabados de aviones hasta ropas resistentes.

En los años cincuenta los poliuretanos se utilizaban para la creación de adhesivos, elastómeros y espumas rígidas y, al final de la década, en espumas de acolchado flexibles similares a las actuales.

Las décadas siguientes trajeron consigo muchos más avances y hoy en día se pueden encontrar aplicaciones del poliuretano en todos los aspectos de la vida cotidiana. El poliuretano es un producto poco conocido por la mayoría de la gente debido a que normalmente se encuentra «oculto» tras cubiertas y superficies compuestas por otros materiales, pero es complicado imaginar nuestra sociedad sin él.

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